Con la mirada envuelta de un trazo de sol
que entre las ramas se difractaba
eres un girasol repleto de promesas
eres una cábala de la vida y muerte plenas.
Sorprendido de tu soledad iluminada
me acerco al crujir de las hojas secas
acudiendo sin prisa a tu tallo de belleza
que ya me ha advertido sin desinmutarse.
Me siento a tu lado acariciando el viento
que hacia tu pelo mueve apenas un destello
y tu intocable naturaleza dorada sin miedo
te hace girar veloz
te hace volverte a mi
con tu mirada de éxtasis sajando con su brillo mi cuello.

No hay comentarios:
Publicar un comentario